💰 El recibo de agosto llega con una subida media cercana a los 11 euros, un 17% más que en julio. Y no partíamos de barato: el recibo medio de julio ya rozaba los 77,84 euros.

El portavoz de la OCU lo ha descrito como "un cóctel perfecto", porque no hay una sola causa. Hay tres, y actúan a la vez.

Pero antes de que te enfades, hay algo que casi ningún titular está contando y que puede cambiarlo todo en tu caso concreto. Vamos por partes.

Las tres causas de la subida

Una: se han retirado las ayudas. Las rebajas fiscales aprobadas en 2022 se han ido eliminando de forma progresiva. Casi nadie las recordaba, pero estaban conteniendo el recibo mes a mes. Sin ellas, quedas mucho más expuesto al precio real.

Dos: el gas se ha disparado. Aquí conviene entender cómo funciona el sistema, porque explica muchas cosas. El precio de la electricidad se fija de forma marginalista: todo el mix acaba pagándose al precio de la tecnología más cara, que son las centrales de ciclo combinado que queman gas. Da igual que buena parte de lo que consumes venga de renovables: si el gas sube, sube toda la factura.

Tres: el calor. Más aire acondicionado, más demanda, y la demanda empuja el precio al alza justo en las horas punta. Es el único de los tres factores que remitirá solo, en octubre.

Y ahora lo que no dice el titular 👀

Ese 17% corresponde al PVPC, la tarifa regulada cuyo precio fija el Gobierno.

Si tú tienes contratado un precio fijo en el mercado libre, esta subida concreta no te afecta este mes. Ninguno de los vídeos ni de los titulares que has podido ver estos días lo está aclarando, y para la mitad de los hogares españoles el dato es sencillamente falso.

🚨 Ahora bien, que no te afecte ahora no significa que estés mejor. Significa que el golpe te llega en otro momento: cuando toque renovar el contrato. Y esa fecha, a diferencia de la subida del PVPC, no sale en las noticias.

✅ Por eso el primer paso no es ahorrar energía. Es saber en qué mercado estás. Es un dato que aparece en tu propia factura y del que depende todo lo demás.

EL SEGUNDO TRUCO DE LA SEMANA

Cuatro comprobaciones. Diez minutos. Ninguna cuesta dinero.

1️⃣ Averigua si estás en PVPC o en mercado libre. Coge la factura y busca las palabras "PVPC", "precio voluntario para el pequeño consumidor" o "mercado regulado". Si no aparece ninguna, casi con seguridad estás en el mercado libre. Sin este dato, cualquier comparación que hagas parte de una base equivocada.

2️⃣ Revisa la potencia contratada. Es el gasto más silencioso de la factura: lo pagas todos los meses, consumas o no consumas. Muchísimos hogares arrastran una potencia muy por encima de la que usan, heredada del contrato original o de una reforma antigua. Prueba casera: si nunca te saltan los plomos ni con la vitrocerámica, el horno y la lavadora funcionando a la vez, es probable que te sobre.

3️⃣ Comprueba si te corresponde el bono social. Es un descuento que se aplica directamente sobre el recibo, dirigido a hogares que cumplen determinados requisitos de renta o de situación familiar. No se concede de oficio: hay que pedirlo. Y hay mucha gente que cumple las condiciones y nunca lo ha solicitado simplemente porque no sabía que existía. Ojo: solo se aplica si estás en PVPC, así que revisa antes el punto 1.

4️⃣ Si estás en mercado libre, apunta la fecha de renovación. Tu momento crítico no es agosto: es el día que vence tu contrato. Ponlo en el calendario y empieza a comparar un mes antes. Llegar a la renovación sin haber mirado nada es la forma más habitual de aceptar por inercia una tarifa peor que la que tenías.

Tres gestos que actúan sobre el consumo, no sobre el precio:

✅ El aire acondicionado entre 24 y 26 grados. Poner 18 no enfría más rápido —el aparato tarda lo mismo en llegar a 24— pero mantiene el compresor trabajando, y cada grado de menos puede suponer en torno a un 7% más de gasto.

✅ Los filtros del aire limpios. Sucios, encarecen el consumo entre un 5 y un 15%. Se limpian una vez al año en diez minutos.

✅ Y el congelador sin escarcha. Es el único electrodoméstico que no apagas nunca, y tres milímetros de hielo bastan para disparar su consumo.

Y POR ÚLTIMO, LO QUE SÍ CONTROLAS

En la factura de la luz hay una parte que no depende de ti: el precio del gas, la fiscalidad, el sistema marginalista, la ola de calor.

Y hay otra que sí: la potencia que tienes contratada, el mercado en el que estás, los descuentos que te corresponden y el momento en que renuevas.

Esa segunda parte es más grande de lo que parece, y es la única sobre la que tu decisión cambia algo.

Si quieres más información jugosa que hará que no pierdas dinero o consejos de ahorro/ayudas que puedes solicitar, solo tienes que echar un ojo por aquí 👀

Un abrazo,

María

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