Hay un aparato en tu casa que no has apagado jamás. Ni cuando te fuiste dos semanas de vacaciones. Ni cuando estuviste tres días sin pisar la cocina. Lleva funcionando sin parar desde el día que lo enchufaste, y va a seguir haciéndolo hasta que se muera.

Es el frigorífico. Y según el IDAE:

💰 Se lleva cerca del 18% de la electricidad de un hogar español medio. El frigorífico es el electrodoméstico que más consume de tu casa y el único que no puedes apagar. Y sí: ese porcentaje lo pagas tengas la nevera bien puesta o mal puesta. La diferencia es que en un caso el dinero se convierte en comida en buen estado y en el otro, en escarcha.

Lo gracioso de todo esto es que no consume más por su potencia. Un frigorífico tira unos 200 vatios. Un secador de pelo, 2.000. Diez veces más. Lo que pasa es que el secador lo usas 5 minutos y el frigorífico no descansa nunca.

Y ahora la parte que duele: la mayoría lo tenemos mal configurado. Pagando de más. Todos los meses. Por nada. más

❄️ Entre 4 y 5 grados. Ni uno más ni uno menos.

Eso es lo que recomiendan el IDAE y la OCU. El congelador, a -18.

Pero vete a mirar tu nevera ahora mismo. Mucha gente la tiene a 2 o 3 grados "para que enfríe bien", como si el frío extra fuera una especie de seguro. Y no lo es.

Por debajo de esa franja tus alimentos no se conservan mejor. Lo único que sube es la factura. Estás pagando cada mes por un frío que no te aporta absolutamente nada.

Y hay premio doble, porque la OCU avisa de que una temperatura más baja de la cuenta enfría los alimentos en exceso y forma escarcha dentro del frigorífico. O sea: pagas de más, y encima te generas el problema que te vamos a contar en el truco de esta semana.

TRUCOS PARA GASTAR MENOS

🚪 La prueba del billete: Coge un billete, ciérralo con la puerta de la nevera dejando media parte fuera, y tira. Si sale sin ninguna resistencia, la goma ya no sella. Traducción: llevas meses enfriando tu cocina y pagándolo religiosamente en la factura.

❄️ Descongela. Según la OCU, tres milímetros de escarcha en las paredes del congelador aumentan el consumo un 30%. El hielo hace de aislante: impide que el frío llegue, así que el motor se mata para conseguir lo mismo de siempre.

🥶 Llénala, pero sin apretujar. Una nevera llena aguanta mejor el frío cuando abres la puerta. Si la tuya está a medio gas, mete botellas de agua. Eso sí, la OCU insiste en aprovechar el volumen sin comprimir los alimentos: si bloqueas la circulación del aire, consigues justo lo contrario.

🔥 Dale aire por detrás. Separada de la pared, lejos del horno y fuera del sol. Una nevera genera frío dentro expulsando calor por detrás. Si ese calor no tiene por dónde salir, el motor se pelea consigo mismo. Y pierde.

¿Y SI EL PROBLEMA NO ES TU NEVERA?

Todo lo anterior te recorta un porcentaje de lo que consumes. Está bien. Es gratis y se hace en diez minutos.

Pero hay una variable que pesa más que la nevera, la lavadora y el horno juntos: el precio al que compras cada kilovatio. Puedes optimizar tu cocina hasta el último grado y seguir pagando de más si tu tarifa es la que te colocaron hace cuatro años y nunca revisaste.

Aquí puedes comprobar si estás pagando de más en tu factura de la luz, casi seguro será que sí, comprúebalo.

Si quieres más información jugosa que hará que no pierdas dinero o consejos de ahorro/ayudas que puedes solicitar, solo tienes que echar un ojo por aquí 👀

Un abrazo,

María

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